29 de octubre.

«Querida Paz:

»En respuesta a tu carta, quiero decirte queja he decidido cuál es el regalo que quiere la niña.

»He decidido yo por ella porque Amanda aún no sabe hablar, pero si pudiera pediría el "Kit Bag de Pediatrics, elegante y funcional".

» Y te copio el anuncio aparecido en Padres:

»"Diseñado para llevar todo lo necesario cuando salgas con el bebé. Es tan elegante y funcional que incluso papá puede llevarlo." (Claro, mamá no lleva nada elegante y funcional, va siempre hecha unas pintas y con bolsos estrafalarios y muy poco funcionales… Con las mujeres ya se sabe. Se supone que papá llevará la bolsa en una ocasión especial, cuando mamá se ponga enferma o cuando quiera llevar al nene al fútbol, que nunca es demasiado pronto para empezar a acostumbrarlos.)

»"Los anchos tirantes acolchados te permiten tener las manos libres en todo momento." (Eso necesito, porque con la bolsa que tengo ahora no hay manera, está diseñada para diosas tipo Shiva con seis brazos.)

«"Incorpora un bolsillo especial Thinsulate que mantiene los biberones calientes durante varias horas." (Eso es indispensable, Paz, de verdad, que cualquier día a la nena le da una gastroenteritis si se sigue bebiendo el biberón granizado, no sabes el frío que hace ahora en Madrid.)

»"Y, además, dispone de secciones separadas para productos de alimentación, ropa para cambiarle y para los objetos personales." (Algo indispensable también, que en la boba que tenemos lo mezclamos todo y, aparte de la gastroenteritis, la nena me va a pillar cualquier día una infección de padre y señor mío por poner la ropa sucia al lado del chupete.)»

Y es que cuando bajas a la calle con un bebé tienes que llevar, amén de tus llaves, tu monedero y tu teléfono móvil, un biberón, termo con agua caliente, leche en polvo, toallitas limpiadoras, dos pañales (o más, dependiendo del tiempo que vayas a estar fuera), el cambiador (una especie de almohadilla acolchada de hule por si no te queda otra que cambiarlo en el suelo, situación más habitual de lo que pudieras imaginar), chupete de recambio (por si escupe el que tiene y lo pierde) y pantalón, babero y jersey de repuesto (por si los ensucia de vomitona o caca). Y, por supuesto, un bolso lo suficientemente enorme como para cargar con tanta impedimenta. ¡Y ay de ti como se te olvide uno solo de los útiles de la lista!

Por experiencia, he descubierto una verdad axiomática: un bebé no admite margen de error.

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