[1] Según un mito de Atagaira, Nenúfar era una joven guerrera que vivía en la marca de Duluvia. Allí, en el fondo de un valle resguardado de los vientos, había un lago llamado Espejo, de aguas tan puras y calmas que las montañas circundantes se veían duplicadas como una cordillera invertida. Nenúfar solía sentarse a la orilla horas y horas, admirando su propio reflejo en el agua y jugueteando con sus cabellos de platino. Llegó a pasar tanto tiempo así, sin comer ni beber, que su cuerpo se consumió hasta quedar reducido a pura brisa, mientras que su imagen se corporeizó poco a poco, convirtiéndose en una hermosa flor que flotaba en el agua y a la que, desde entonces, se conoció como «nenúfar». Término que también utilizan las Atagairas para referirse a aquellas mujeres tan obsesionadas con su belleza y su imagen que, enamoradas de sí mismas, apenas reparan en el mundo exterior.
[2] Llamado Anfiundanil en Ritión y otros países. Lo mismo para Elertaniar, que es Eleldanil en Ritión.