«Mi querido James: Has sido siempre uno de mis más fieles y amables lectores y por ello me turbó enormemente el escuchar una crítica tuya.
»Te quejaste de que mis asesinatos se iban volviendo demasiado refinados, decadentes incluso. Sentías profundos anhelos de "un buen crimen violento, con mucha sangre". ¡Un asesinato que no ofreciera duda alguna de que era un verdadero asesinato!
»Por ello te dedico esta obra, que he escrito pensando en ti y con la esperanza de que será de tu agrado.
»Tu afectuosa cuñada,
AGATHA.»